Situada en la calle Mallorca, a tan solo 150 metros de la playa, esta planta baja reformada en 2012 combina historia y confort moderno. Dispone de 3 dormitorios, 2 baños, salón-comedor luminoso y cocina independiente. Gas ciudad, aire acondicionado. Ubicación inmejorable con todos los servicios al alcance, ideal como residencia habitual o segunda residencia.